lunes, 24 de marzo de 2014

Restaurante "La Isla", Piura, Perú


CUANDO UNO SE TRAZA UNA META Y PERSEVERA EN CUMPLIRLA, SE ALCANZA LA VICTORIA.
Esta es la historia de una familia que quería crecer y que no se conformo con lo que tenía pues descubrieron que podían tener mas y gracias a una maravillosa idea pudieron formar parte de ese grupo de gente que a base de esfuerzo logra tener éxito en la vida.

Todo comienza en una familia en donde el padre y dos hijos se dedicaban a la pesca, la madre tenia una parcela de algodón,y la hija se había graduado de técnico en enfermería. A la familia le iba bien,tenían dinero gracias a la parcela y también gracias a que el padre y los hermanos se encargaban de pescar y vender sus productos pero se dieron cuenta que el principal mercado de estos productos eran los restaurantes así que se les ocurrió que ellos podían poner el suyo.

Juntando el dinero necesario pudieron poner su local al cual decidieron que se llamaría: "La Isla", comenzaron con un lugar pequeño, sillas y mesas alquiladas, un chef contratado y con una clientela conformada por amigos pero con el paso del tiempo nuevas personas,seguramente curiosas por visitar el nuevo restaurante o por que aquellos amigos les contaron sobre el, comenzaron a llegar y a degustar los platos ricos y frescos que se ofrecían y así poco a poco mas gente comenzó a llegar y mas plata se ganaba hasta que pudieron ampliar su local tener sus propias mesas, sillas y contratar un segundo chef.

Como toda buena historia tiene que existir un nudo y ellos tuvieron sus problemas pero a pesar de todo supieron salir adelante y resolver sus problemas.

Gracias a que siempre buscaron la innovación y la buena atención al cliente las personas comenzaron a recomendarlos y pudieron abrir dos locales mas.

Definitivamente este es un ejemplo de que todo se puede lograr si se es constaste en lo que se quiere, ahora ellos esperan formar una cadena de restaurantes y poner locales en el extranjero y seguramente si ponen el mismo esfuerzo que pusieron en llegar a ser lo que son hoy, lo lograran. 

Créditos y servicios: D. Aranda. 

lunes, 17 de marzo de 2014

"El chifle norteño y sus gustos en el mundo"



Mañana lunes será un día especial para el empresario ayabaquino Noé Jiménez Merino, pues empezará a exportar sus deliciosos chifles piuranos a la ciudad más poblada del continente europeo: Moscú, capital de Rusia. El anuncio lo hizo hoy domingo en la Plaza de Armas de Piura el Presidente Regional Javier Atkins, quien dijo estará compartiendo la alegría de hacer el primer envío de nuestro producto emblemático al mundo.
Se sabe que los chifles piuranos serán distribuidos en Moscú por una empresa peruana que opera en Rusia. La meta es exportar mensualmente 20 toneladas de la marca "El Ayabaquino".
El caso de Noé Jiménez es digno de elogiar. Siendo un niño de 13 años decidió salir de su natal Ollería, un caserío a 4 horas de la ciudad de Ayabaca, para labrarse un mejor porvenir en Piura. Empezó a trabajar vendiendo refrescos en el mercado, fue peón agrícola y hasta mozo. Su vida cambió cuando empieza  a producir chifles. Al principio cocinaba sólo  cincuenta plátanos con la ayuda de dos personas, hoy puede llegar a procesar 10 000 unidades al día, empleando para ello a 30 trabajadores en su fábrica. 
Pero no solo el chifle forma parte de la producción de este emprendedor. También fabrica entre otros productos, chifles de camote, papas al hilo, natillas, acuñas, bocadillos, algarrobina, miel de abeja y alfeñique. Con éste último  ganó el premio Mistura 2011 realizado en la ciudad de Lima por el chef Gastón Acurio. Ha sido premiado además en Suiza y por la Fundación Añaños en nuestro país.